Conversión o condenación
¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! (Mt 11,21)
Jesús primero
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mi (Mt 10,37)
El amor concreto no hace cálculos
Anda y haz tú lo mismo (Lc 10,37)
La humildad salva
Un discípulo no es más que su maestro (Mt 10,24)
La verdadera recompensa
Recibirá cien veces más y heredará la vida eterna (Mt 19,29)
Anunciar la fe con valentía
ld y proclamad que ha llegado el reino de los cielos (Mt 10,7)
Ser fiel a la palabra de Dios
Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos (Mt 10,7)
El poder de la oración
Rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies (Mt 9,38)
Jesús sana
La noticia se divulgó por toda aquella comarca (Mt 9,26)
La viña es grande, pero los trabajadores son pocos
Estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo (Lc 10,20)
El vino nuevo del amor de Dios
¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? (Mt 9,15)
Sólo quien se reconoce enfermo puede sanar
No he venido a llamar a justos, sino a pecadores (Mt 9,13)