Ahí tienes a tu madre
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio (Jn 19,27)
El regalo más preciado
Recibid el Espíritu Santo (Jn 20,22)
No hagas ninguna comparación
«Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme»
Sígueme
Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero (Jn 21,17)
No solo por ellos ruego
... sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos (Jn 17,20)
En el mundo, pero no del mundo
Santifícalos en la verdad (Jn 17,17)
La Oración sacerdotal
Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo (Jn 17,3)
Está conmigo el Padre
Tened valor: yo he vencido al mundo (Jn 16,33)
La fuerza que viene de lo alto
Y mientras los bendecía, se separó de ellos, y fue llevado hacia el cielo (Lc 24,51)
La alegría que viene de la humildad
Bienaventurada la que ha creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá (Lc 1,45)
Vuestra tristeza se convertirá en alegría
Y nadie os quitará vuestra alegría (Jn 16, 23)
La recompensa para los justos
Vuestra tristeza se convertirá en alegría (Jn 16,20)