San Isidoro de Sevilla por Ermes Dovico

Fragmentos del Evangelio


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

Advertir a los pecadores

Si no les hace caso, díselo a la comunidad .(Mt 18, 17)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

La pedagogía divina

El Hijo del hombre es señor del sábado. (Lc 6, 5)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

Lo esencial

En cambio, los tuyos, a comer y a beber. (Lc 5, 33)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

Fe y empeño

Por tu palabra, echaré las redes. (Lc 5, 5)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

Diálogo prohibido con el Maligno

Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías. (Lc 4, 41)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

No por superstición

Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca. (Lc 4, 37)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

El peso justo

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos. (Lc 4, 28)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

¿San Pedro o Satanás?

El que la pierda [la vida] por mí, la encontrará. (Mt 16, 25)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

Acoger la predicación

Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. (Mc 6, 20)


FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

Acoger la predicación

Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. (Mc 6, 20)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

Contra la vanagloria

En cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. (Mt 25, 4)


FRAGMENTO DEL EVANGELIO

Recuerda que debes morir

Jesús les dijo: «Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. ¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así. En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes. Pero si dijere aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes». (Mt 24, 42-51)