Santa Jacinta Marescotti por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

Una comparación interesante

La semilla germina y va creciendo (Mc 4,27)

En aquel tiempo, Jesús decía al gentío:
«El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».

Dijo también:
«¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra».

Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

(San Marcos 4, 26-34)
 

El Reino de Dios crece silencioso y misterioso, como una semilla que brota sin que el hombre pueda controlar sus tiempos. El crecimiento es progresivo, sorprendente y da frutos abundantes. Jesús enseña que la confianza en la Palabra de Dios lleva a resultados que van más allá de nuestra comprensión. ¿Eres capaz de confiar en el crecimiento silencioso de la Palabra en tu vida? ¿Sabes reconocer los pequeños signos de fruto que Dios obra en ti?