San Jorge
Existen testimonios de su culto desde el siglo IV, época de la que data su martirio, ocurrido probablemente durante la Gran Persecución de Diocleciano.


San Leónidas de Alejandría
Su martirio tuvo lugar durante las persecuciones ordenadas por el emperador Septimio Severo.


San Anselmo de Aosta
Considerado por algunos como el fundador de la Escolástica, ideó un argumento sobre la existencia de Dios, estudiado por generaciones de filósofos y teólogos.


Santa Inés de Montepulciano
En 1374, Nuestro Señor reveló a santa Catalina de Siena que en el Paraíso habría gozado de una gloria igual a la de santa Inés de Montepulciano (c. 1268-1317). Esto nos ayuda a tener una idea de la grandeza de esta mística.


San Expedito
San Expedito, el más popular de los mártires de Melitene, es venerado como el santo de las causas urgentes por antonomasia.


San Galdino
Entre los obispos santos de Milán, san Galdino ocupa un lugar preeminente junto a dos gigantes como san Ambrosio y san Carlos Borromeo


San Roberto de Molesmes
Principal fundador de la Orden del Císter, promovió la vuelta a una vida monástica simple y austera.


Santa Bernardita
En una época de ateísmo galopante, la fe límpida de Bernardita es la prueba de que Dios se sirve de los más pequeños para llevar a cabo sus designios más grandes


Santas Basilisa y Anastasia
Mártires romanas, fueron discípulas de Pedro y Pablo en la época del emperador Nerón.


Santa Liduvina
Fue una mística holandesa que ofreció todos sus sufrimientos a Cristo para la salvación de las almas y que tuvo visiones del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso.


San Martín I
La historia de san Martín I (c. 600-655), venerado como mártir, recuerda qué significa el amor para la verdad, es decir, para Cristo, y como surge a partir de él la lucha contra las herejías.


San José Moscati
«Mi lugar está al lado del enfermo», decía esa lumbrera de la medicina que fue san José Moscati (1880-1927), un modelo para cada médico y cada hombre.

