Santo Tomás
Fue asesinado a golpes de lanza, uno de sus símbolos iconográficos. Muchas de sus reliquias están custodiadas en la basílica de Santo Tomás Apóstol en Ortona, en los Abruzos


San Bernardino Realino
Dio inicio a un movimiento de sacerdotes diocesanos con la intención de mejorar el conocimiento de la teología moral y para formar buenos confesores y predicadores


Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo
La Iglesia celebra el 1 de julio, en la forma extraordinaria del Rito romano, la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo


Santos protomártires de la Iglesia Romana
El día después de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, la Iglesia celebra a los muchos mártires cristianos que fueron brutalmente asesinados durante la primera persecución en Roma


Santos Pedro y Pablo
La celebración del 29 de junio ya está atestiguada desde la primera mitad del siglo IV, cuando se celebraban tres Misas en honor de los dos santos


San Ireneo de Lyon
Discípulo de san Policarpo, que a su vez fue discípulo de san Juan Evangelista, fue el primer teólogo que vivió después de la era apostólica y que realizó una síntesis orgánica del cristianismo


San Cirilo de Alejandría
Fue llamado «sello de los Padres» por su forma de exponer la doctrina de la Encarnación y de defender la ortodoxia


San Josemaría Escrivá
El fundador del Opus Dei tuvo el mérito de recordarnos que todos los hombres están llamados a la santidad, que se puede lograr sobre todo mediante la santificación del trabajo diario.


San Guillermo de Vercelli
Es conocido por fundar diversos monasterios en el sur de Italia, entre los cuales el más famoso es el de Montevergine


Natividad de san Juan Bautista
El nacimiento del Precursor, que la tradición fija en Ain Karem, es la primera señal pública del comienzo de los tiempos mesiánicos


San José Cafasso
Fue uno de esos gigantes de la santidad que iluminó la Turín del siglo XIX, llena de problemas sociales, esforzándose por hacer todo “lo que pueda contribuir a mayor gloria de Dios y provecho de las almas”
Santo Tomás Moro
Cuando Juan Pablo II proclamó a santo Tomás Moro (1478-1535) patrono de los gobernantes y de los políticos, elogió “su pasión por la verdad”