• REDEMPTORIS CUSTOS/8

    La Eucaristía y san José, modelo de los sacerdotes

    Al tratar con el Cuerpo y la Sangre de Jesús realmente presentes en las especies eucarísticas, el sacerdote debe imitar los sentimientos de piedad y adoración que tuvo san José al alimentar y nutrir al divino Hijo en sus largos años de vida oculta. Y el ejemplo del esposo virginal de María recuerda también la perfecta castidad como dimensión ontológica del sacerdocio.

    • REDEMPTORIS CUSTOS/7

    Los educadores tienen un modelo seguro: San José

    También Jesús, por razón de la naturaleza humana unida a la naturaleza divina, necesitó ser educado. Bajo la dirección de María y José, el Hijo de Dios hecho hombre pudo crecer “en sabiduría, en edad y en gracia”. En particular, san José debió cumplir con los deberes propios del padre, como instruirlo en la Ley y en una profesión e insertarlo en la vida social. Así, él y la Virgen emergen como “modelos de todos los educadores” (san Juan Pablo II).

    • REDEMPTORIS CUSTOS / 6

    San José y la buena muerte (la real)

    Con la secularización se ha perdido el sentido cristiano de la muerte, a favor de una concepción materialista que ve en el fallecimiento el fin de todo y engaña con la eutanasia. San José, patrón de la feliz muerte porque murió entre Jesús y María, nos recuerda en cambio la necesidad de vivir y morir en la gracia de Dios, brindándonos una enseñanza muy actual en tiempos del Covid.

    • REDEMPTORIS CUSTOS/5

    Porque los trabajadores deben mirar a san José

    A diferencia de las ideologías (marxismo in primis) que han instrumentalizado a los trabajadores, el magisterio de la Iglesia enseña que el trabajo debe hacerse según la voluntad de Dios, que en términos cristianos hace al hombre partícipe de la obra del Creador y del plan de salvación. Por tanto, Pío XII señaló a san José como modelo.

    • REDEMPTORIS CUSTOS/4

    San José, el padre a imitar

    La mayor gloria de san José reside en haber servido “directamente a la persona y la misión de Jesús mediante el ejercicio de su paternidad”, como enseña la Redemptoris Custos. El esposo de María cumplió su papel paterno con un objetivo: hacer la voluntad del Padre celestial. Por eso los padres de todos los tiempos tienen en él, maestro de la vida interior, el modelo más grande.