• PÓNGANSE DE PIE

    Investigación sobre fetos abortados: ¡despierta, no es un mal remoto!

    La epidemia ha revelado realidades ocultas, aunque hay quienes llevan años denunciando la relación entre el aborto y la experimentación médica. Basta recordar la investigación de CMP en la que la empleada de una empresa intermediaria entre Planned Parenthood y los laboratorios de investigación describió pequeños cuerpos, en algunos casos aún vitales, desmembrados con fórceps y vendidos. “Al feto le latía el corazón, le arrancamos el cerebro, entendí de que ya no podía trabajar para esa empresa... aunque esto pudiera ayudar a curar alguna enfermedad”. En la actualidad, Fauci también financia estudios en los que el cuero cabelludo de pequeños fetos muertos se coloca en la espalda de ratones. ¿Podemos aceptar todo esto en nombre de la salud?

    • CIENCIA Y MORAL

    Fetos abortados y vacunas: Las verdades olvidadas

    Hay doce líneas celulares provenientes de fetos abortados, y no hay que olvidar la forma atroz en la que se mata a estos niños para utilizar sus tejidos. En cuanto a las vacunas moralmente problemáticas, la Iglesia dice que sólo pueden aceptarse por grave necesidad y de forma temporal, pero protestando contra la producción de dichas vacunas y contra el uso de fetos abortados en la investigación médica. En ningún caso es posible calificar el uso de estas vacunas como un deber moral, mientras que sí lo es presionar para que se trabaje en la producción de  vacunas éticas.

    • ENTREVISTA

    Un Santo ante la pandemia: Padre Pio y la Gripe Española

    La Gripe Española, la epidemia que entre 1918 y 1920 causó la muerte de 50 millones de personas, también afectó a Padre Pío y a su familia. Su hermana Felicita y su sobrino Pellegrino murieron a causa del virus. El Santo de Pietrelcina vivió el sufrimiento aceptando la voluntad de Dios. Hizo votos, comprometiéndose a rezar sólo por los demás y, gracias a su intercesión, muchos se curaron. La Brújula entrevistó a Stefano Campanella, autor del libro “La pandemia di Padre Pio”.