La tentación del poder
Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. (Lc 12,43)
No sabemos cuándo será
Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. (Lc 12,35)
Educadores para el Paraíso
Y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. (Mc 10,44)
Pequeñas o grandes
Cuidado con la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. (Lc 12,1)
Los santos están entre nosotros
¡Ay de vosotros, que edificáis mausoleos a los profetas, a quienes mataron vuestros padres! (Lc 11,47)
Imposible salvarse sin mérito
Pero ¡ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de hortalizas, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! (Lc 11,42)
Los actos de devoción
Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato. (Lc 11,39)
No dejar escapar la Gracia
Esta generación es una generación perversa. (Lc 11,29)
El fin de los soberbios
Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! (Mc 10,24)
La verdadera belleza
Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. (Lc 11,28)