Santos Nereo y Aquiles

Nereo y Aquiles fueron dos soldados romanos que se convirtieron al cristianismo. Su martirio probablemente ocurrió alrededor del año 300. La reforma de 1969 estableció para Nereo y Aquiles una memoria facultativa en el Calendario General Romano, distinta de la de san Pancracio, otro glorioso mártir recordado hoy

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Nereo y Aquiles fueron dos soldados romanos que se convirtieron al cristianismo. Su martirio, según los historiadores, probablemente ocurrió alrededor del año 300, durante las persecuciones de Diocleciano. El documento más antiguo que nos ha llegado sobre los dos mártires es una inscripción en latín colocada en su tumba por san Dámaso (304-384), cuyo texto ya había sido reproducido y preservado en algunos manuscritos medievales tempranos.

En 1874, el arqueólogo Juan Bautista de Rossi fue al sepulcro de Nereo y Aquiles, en las Catacumbas de Domitilla, en la vía Ardeatina, y encontró dos fragmentos importantes del epígrafe compuesto por el papa Dámaso: «Los mártires Nereo y Aquiles se habían enrolado en el ejército, cumplían las órdenes de un tirano y estaban siempre dispuestos, bajo la presión del miedo, a obedecer su voluntad. ¡Oh milagro de la fe! De repente cesó su furia, se convirtieron, huyeron del campamento del malvado tirano, arrojaron sus escudos, armaduras y jabalinas llenas de sangre. Confesando su fe en Cristo, se regocijaron al unir su testimonio a su triunfo. Aprendamos de las palabras de Dámaso qué grandes cosas obra la gloria de Cristo».

También durante las excavaciones que se llevaron a cabo ese año, el famoso arqueólogo destapó una basílica de tres naves, dedicada a los santos Nereo y Aquiles y erigida justo en el sitio de su tumba. Según de Rossi, la basílica fue construida durante el pontificado del sucesor de Dámaso, el papa Siricio (384-399). El Liber Pontificalis informa que Juan I (523-526) «reconstruyó el cementerio de los beatos mártires Nereo y Aquiles, en vía la Ardeatina». También se sabe que san Gregorio Magno, alrededor del año 600, pronunció en esa misma basílica una conmovedora homilía en honor de los dos mártires, exaltando su elección por los bienes eternos.

Su fiesta se celebra desde la antigüedad el 12 de mayo. La reforma de 1969 estableció para Nereo y Aquiles una memoria facultativa en el Calendario General Romano, distinta de la de san Pancracio, otro glorioso mártir recordado hoy.

Originario de Frigia, Pancracio se convirtió al cristianismo después de quedarse huérfano y fue decapitado en la vía Aurelia, bajo el emperador Diocleciano, cuando tenía unos 14 años.

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