San Galdino
Entre los obispos santos de Milán, san Galdino ocupa un lugar preeminente junto a dos gigantes como san Ambrosio y san Carlos Borromeo
San Roberto de Molesmes
Principal fundador de la Orden del Císter, promovió la vuelta a una vida monástica simple y austera.
Santa Bernardita
En una época de ateísmo galopante, la fe límpida de Bernardita es la prueba de que Dios se sirve de los más pequeños para llevar a cabo sus designios más grandes
Santas Basilisa y Anastasia
Mártires romanas, fueron discípulas de Pedro y Pablo en la época del emperador Nerón.
Santa Liduvina
Fue una mística holandesa que ofreció todos sus sufrimientos a Cristo para la salvación de las almas y que tuvo visiones del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso.
San Martín I
La historia de san Martín I (c. 600-655), venerado como mártir, recuerda qué significa el amor para la verdad, es decir, para Cristo, y como surge a partir de él la lucha contra las herejías.
San José Moscati
«Mi lugar está al lado del enfermo», decía esa lumbrera de la medicina que fue san José Moscati (1880-1927), un modelo para cada médico y cada hombre.
San Estanislao
Juan Pablo II definió al santo que celebramos hoy «patrono del orden moral cristiano».
Santa Magdalena de Canossa
Encontró su felicidad perfecta siguiendo a Cristo y sirviendo a los últimos
San Demetrio de Tesalónica
Es un santo muy venerado en Oriente, donde las Iglesias ortodoxas le atribuyen el título de megalomártir (gran mártir) y le tributan un culto casi igual al de san Jorge
Anunciación del Señor
“Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. El saludo del arcángel Gabriel a María resume de manera única el misterio de la Anunciación, el acontecimiento central en la historia del hombre que revela todo el amor de Dios por su criatura, llamada a cooperar en su plan de salvación
Domingo de la Divina Misericordia
El 22 de febrero de 1931, Jesús le comunicó por primera vez a santa Faustina Kowalska el deseo de una fiesta de la Misericordia. Ese mismo día, Nuestro Señor le hizo una promesa solemne, válida para todas las almas peregrinas en la tierra.











