Paz en medio de la prueba
Tened valor: yo he vencido al mundo (Jn 16,33)
En aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús:
«Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que has salido de Dios».
Les contestó Jesús:
«¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo».
(San Juan 16, 29-33)
Los discípulos creen haberlo comprendido por fin, pero Jesús pone al descubierto la fragilidad de su fe. La prueba los dispersará, pero no anulará su presencia. Incluso en la soledad y la tribulación, Jesús permanece unido al Padre y dona una paz que nace de la victoria ya lograda sobre el mundo. ¿Cómo reaccionas cuando tu fe se pone a prueba? ¿Te confías a Dios incluso cuando te sientes solo? ¿Dónde buscas valor ante las dificultades de tu vida?
