San Juan Bautista de Rossi por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

La libertad de seguir

Tú sígueme (Jn 21,22)

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?»

Al verlo, Pedro dice a Jesús:
«Señor, y éste, ¿qué?»

Jesús le contesta:
«Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme».

Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?»

Este es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero.

Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni el mundo podría contener los libros que habría que escribir.

(San Juan 21, 20-25)
 

Pedro se distrae comparando su propio camino con el del discípulo amado. Jesús lo devuelve a lo esencial: el seguimiento es personal, no comparativo. Cada discípulo tiene una historia única, pero la llamada es la misma. El sentido no es comprender el destino de los demás, sino permanecer fieles al propio camino con Cristo. ¿Te comparas a menudo con el camino de los demás o consigues concentrarte en tu llamada personal? ¿Sigues a Cristo incluso sin conocer todo tu futuro?