Sagrado Corazón de Jesús por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

Una escuela de vida nueva

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré (Mt 11,28)

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

(San Mateo 11, 25-30)
 

Jesús nos revela a un Dios que no se deja encontrar por los sabios orgullosos, sino por los pequeños que confían en Él. El verdadero descanso no es la ausencia de fatiga, sino la presencia de Cristo junto a quien está cansado y oprimido. Su mansedumbre y humildad se convierten en una escuela de vida nueva: no una carga que aplasta, sino un amor que sostiene y libera. ¿Dónde buscas descanso cuando te sientes cansado u oprimido? ¿Tienes un corazón manso y humilde?