San Luis Orione por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

El amor a Dios y al prójimo

No hay mandamiento mayor que estos (Mc 12,31)

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:
«¿Qué mandamiento es el primero de todos?».

Respondió Jesús:
«El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».

El escriba replicó:
«Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».

Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo:
«No estás lejos del reino de Dios».

Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

(San Marcos 12, 28b-34)
 

Jesús resume toda la Ley en dos mandamientos: amar a Dios por encima de todo y amar al prójimo como a nosotros mismos. No se trata de rituales que hay que observar, sino de una orientación total del corazón, la mente y las acciones. Quien los pone en práctica se acerca al reino de Dios, porque vivir así significa encarnar la voluntad divina en la vida cotidiana. ¿A quién le estás ofreciendo tu corazón y tu mente? ¿A Dios o al móvil? ¿Cómo demuestras amor concreto al prójimo?