Una autoridad que libera
Una enseñanza nueva expuesta con autoridad (Mc 1,27)
En la ciudad de Cafarnaún, el sábado entra Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar:
«¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Jesús lo increpó:
«¡Cállate y sal de él!».
El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos:
«¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen».
Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.
(San Marcos 1, 21-28)
Jesús entra en la sinagoga y sus palabras sorprenden porque no son teoría, sino vida que actúa. Su autoridad no oprime: libera al hombre del mal que lo aprisiona, incluso en el lugar más sagrado. Ante él, el mal se desenmascara y calla. La enseñanza de Jesús revela a un Dios que salva y devuelve la dignidad y la libertad. ¿Te dejas sorprender por la palabra de Jesús o la escuchas por costumbre? ¿Crees realmente que la palabra de Jesús puede liberarte?
