San Alejandro de Alejandría por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

Preguntar, buscar, llamar

Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá (Mt 7,7)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.

Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!

Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».

(San Mateo 7, 7-12)
 

Jesús nos invita a tener una confianza valiente: Dios escucha a quienes lo buscan con sinceridad. La oración no es solo una petición, sino una apertura a la bondad divina. La invitación se extiende también a las relaciones humanas: tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros es el corazón de la Ley y de los Profetas, reflejo del amor de Dios. ¿Te diriges siempre a Dios con confianza o dudas de su bondad? ¿Tratas a los demás como te gustaría que te trataran a ti?