San Pedro Damián por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

Llamados a la conversión

No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan (Lc 5,32)

En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
«Sígueme».

Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Y murmuraban los fariseos y sus escribas diciendo a los discípulos, de Jesús:
«¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?».

Jesús les respondió:
«No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan».

(San Lucas 5, 27-32)


Jesús llama a Mateo (Leví) sin dudarlo y acoge también a quienes son considerados pecadores. Su presencia transforma vidas y contextos: la llamada genera respuesta, como en el caso del publicano Mateo. Jesús no excluye a nadie, sino que invita a la conversión y al encuentro. La misericordia se convierte en espacio de fiesta y relación, más allá de los juicios humanos. ¿Estás dispuesto a seguir a Jesús aunque eso signifique abandonar tus seguridades? ¿Acoges a los que están lejos sin juzgar ni excluir?