San Pascasio Radberto por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

La puerta de la vida

Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará (Jn 10,9)

En aquel tiempo, dijo Jesús:

«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».

Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.

Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.

El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

(San Juan 10, 1-10)
 

Jesús se presenta como la puerta de las ovejas: quien entra por él encuentra salvación, seguridad y vida en abundancia. Quien le sigue reconoce su voz y se deja guiar, mientras que quien confía en los falsos profetas permanece perdido. La fidelidad consiste en discernir quién es el verdadero pastor y acoger la vida que él ofrece. ¿Reconoces la voz de Jesús entre tantas voces en tu vida? ¿Tienes un padre espiritual o buscas seguridad en otra parte? ¿Te dejas guiar para avanzar en el camino de la fe?