Una fuerza escondida
El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza (Mt 13,31)
En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola al gentío:
«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un árbol hasta el punto de que vienen los pájaros del cielo a anidar en sus ramas».
Les dijo otra parábola:
«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta».
Jesús dijo todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba nada, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta:
«Abriré mi boca diciendo parábolas;
anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo».
(San Mateo 13, 31-35)
El Reino de Dios no se impone con espectáculo ni con grandeza inmediata, sino que crece de forma oculta y sorprendente en las pequeñas realidades de la vida del mundo. Al igual que la levadura, actúa en silencio, pero transforma todo lo que encuentra a su paso. ¿Sabes reconocer las pequeñas señales del Reino que ya están creciendo en tu vida? ¿Valoras las cosas pequeñas o las consideras inútiles porque no se ven de inmediato? ¿En qué situaciones estás subestimando la fuerza de lo «poco» que Dios te confía cada día?
