Santa Catalina de Suecia por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

Jesús revela su origen

Si no creéis que Yo soy, moriréis en vuestros pecados (Jn 8,24)

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
«Yo me voy y me buscaréis, y moriréis por vuestro pecado. Donde yo voy no podéis venir vosotros».

Y los judíos comentaban:
«¿Será que va a suicidarse, y por eso dice: “Donde yo voy no podéis venir vosotros”?».

Y él les dijo:
«Vosotros sois de aquí abajo, yo soy de allá arriba: vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Con razón os he dicho que moriréis en vuestros pecados: pues, si no creéis que Yo soy, moriréis en vuestros pecados».

Ellos le decían:
«¿Quién eres tú?».

Jesús les contestó:
«Lo que os estoy diciendo desde el principio. Podría decir y condenar muchas cosas en vosotros; pero el que me ha enviado es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él».

Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre.

Y entonces dijo Jesús:
«Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, sabréis que “Yo soy”, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que le agrada».

Cuando les exponía esto, muchos creyeron en él.

(San Juan 8, 21-30)


Jesús revela su origen divino y la necesidad de creer en él para no seguir siendo prisioneros del pecado. La distancia entre él y quienes no creen muestra que seguir a Cristo significa adherirse a la voluntad del Padre. Solo reconociendo en él al único salvador del mundo podemos encontrar la salvación y comprender la verdad de Dios. ¿Crees de verdad que Jesús es tu salvador? ¿Eres capaz de ver más allá de las apariencias del mundo para acoger la verdad de Cristo enseñada por la Iglesia católica?