Santa Juliana de Nicomedia por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

El signo que no se quiere ver

¿Por qué esta generación reclama un signo? (Mc 8,12)

En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo.

Jesús dio un profundo suspiro y dijo:
«¿Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación».

Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

(San Marcos 8,11-13)
 

Los fariseos piden un signo, pero sus corazones ya están cerrados. Jesús suspira: no rechaza por dureza, sino porque la fe no nace de pruebas espectaculares, sino de la confianza en Dios. El verdadero signo es su presencia, ya sea aceptada o rechazada. Cuando se busca a Dios solo para ponerlo a prueba, se corre el riesgo de perder lo esencial y quedarse en la superficie. ¿Buscas signos para creer o sabes reconocer los que ya están presentes? ¿Aceptas la presencia de Jesús en tu vida cotidiana, incluso cuando no es espectacular?