San Anselmo de Aosta por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

El pan que realmente sacia

«Yo soy el pan de vida» (Jn 6,35)

En aquel tiempo, el gentío dijo a Jesús:
«¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”».

Jesús les replicó:
«En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».

Entonces le dijeron:
«Señor, danos siempre de este pan».

Jesús les contestó:
«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».

(San Juan 6, 30-35)


La multitud pide señales, pero sigue anclada en el milagro de la multiplicación de los panes. Jesús revela algo más grande: no un don material, sino a Sí mismo como el verdadero pan que da vida. No basta con desear milagros, hay que acoger a su persona. En Él se encuentra una saciedad profunda, capaz de colmar toda hambre interior y orientar la existencia. ¿Te conformas con los bienes materiales o deseas los de la vida eterna? ¿Acudes realmente a Jesús para alimentar tu vida?