San Ignacio de Loyola por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

El escándalo de la familiaridad

«Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta» (Mt 13,57)

En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga.

La gente decía admirada:
«¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?».

Y se escandalizaban a causa de él.

Jesús les dijo:
«Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta».

Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.

(San Mateo 13, 54-58)
 

La gente de Nazaret no es capaz de reconocer a Jesús porque se queda en sus orígenes humanos y en su vida cotidiana, cerrándose al asombro de la fe. La familiaridad se convierte en un obstáculo cuando impide ver más allá de lo que ya se conoce y se da por sentado. Así, la incredulidad limita también la acción de Dios, que no se impone, sino que espera que nos abramos a Él. ¿Confías más en tus certezas que en la novedad que Dios puede traer a tu vida? ¿Estás permitiendo que la fe supere tus esquemas habituales?