San Víctor por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

Amigos elegidos para amar

Esto os mando: que os améis unos a otros (Jn 15,17)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.

Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.

De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».

(San Juan 15, 12-17)
 

Jesús eleva a los discípulos de siervos a amigos, compartiendo todo y pidiendo un amor concreto, hasta el don de sí mismo. No es una invitación genérica, sino una llamada personal: ser elegido significa vivir una relación que genera un fruto duradero. El amor recíproco se convierte en el signo visible de esta amistad. ¿Consideras tu fe como una amistad viva o como un simple deber? ¿Tus relaciones dan un fruto que perdura en el tiempo?