San Matías por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

Amados para amar

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido (Jn 15,16)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.

Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento:
que os améis unos a otros como yo os he amado.

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.

De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé.

Esto os mando: que os améis unos a otros».

(San Juan 15, 9-17)
 

Jesús revela que el amor nace del Padre y llega a los discípulos como un don inmerecido que hay que custodiar. Permanecer en su amor significa vivir en la fidelidad concreta a su palabra. La amistad con Cristo se expresa en la entrega de uno mismo y en el amor mutuo hacia los hermanos. ¿Reconoces que tu vida debe ser una respuesta a una llamada? ¿Vives tus relaciones regalando un amor gratuito?