Santos Marcelino y Pedro por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

¿A quién pertenece tu corazón?

A Dios lo que es de Dios (Mc 12,17)

En aquel tiempo, enviaron a Jesús algunos de los fariseos y de los herodianos, para cazarlo con una pregunta.

Se acercaron y le dijeron:
«Maestro, sabemos que eres veraz y no te preocupa lo que digan; porque no te fijas en apariencias, sino que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad. ¿Es lícito pagar impuesto al César o no? ¿Pagamos o no pagamos?».

Adivinando su hipocresía, les replicó:
«¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea».

Se lo trajeron. Y él les preguntó:
«¿De quién es esta imagen y esta inscripción?».

Le contestaron:
«Del César».

Jesús les replicó:
«Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

Y se quedaron admirados.

(San Marcos 12, 13-17)
 

Jesús no se deja atrapar por quienes utilizan la religión por interés o por cálculo. Con su respuesta, nos invita a distinguir lo terrenal de lo eterno. Dar a Dios lo que es de Dios significa reconocer que la vida, el corazón y la conciencia le pertenecen. No basta con observar normas externas, porque el Señor desea que vivamos en la verdad y con auténtica fidelidad. ¿Qué concesiones te impiden vivir en la verdad? ¿Le estás dando a Dios solo palabras o también tu corazón? ¿En qué decisiones cotidianas antepones tu interés al Reino de los cielos?