Santa María Goretti por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

La fe toca la vida

«¡Ánimo, hija! Tu fe te ha salvado» (Mt 9,22)

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un jefe de los judíos que se arrodilló ante él y le dijo:
«Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, impón tu mano sobre ella y vivirá».

Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.

Entre tanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orla del manto, pensando que con solo tocarle el manto se curaría.

Jesús se volvió y al verla le dijo:
«¡Ánimo, hija! Tu fe te ha salvado».

Y en aquel momento quedó curada la mujer.

Jesús Llegó a casa de aquel jefe y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:
«¡Retiraos! La niña no está muerta, está dormida».

Se reían de él.

Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano y ella se levantó.

La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

(San Mateo 9, 18-26)
 

Jesús se hace partícipe de la aflicción de un padre y del sufrimiento oculto de una mujer, demostrando que ninguna situación carece de esperanza. La fe se convierte en el punto de contacto con su omnipotencia, capaz de sanar, levantar y devolver la esperanza incluso cuando todo parece perdido. Su gesto no es solo una curación física, sino el signo de una nueva vida que nace de la confianza total en Él. ¿Eres capaz de confiar en Jesús incluso cuando todo parece perdido? ¿Cuál es tu «enfermedad» interior que temes no poder vencer, ni siquiera con la ayuda de Jesús?