San Hugo de Grenoble por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

El precio del corazón

«¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?» (Mt 26,15)

En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:
«¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?».

Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.

El primer día de los Ácimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
«¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?».

Él contestó:
«Id a la ciudad, a casa de quien vosotros sabéis, y decidle: “El Maestro dice: mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”».

Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.

Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo:
«En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar».

Ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro:
«¿Soy yo acaso, Señor?».

Él respondió:
«El que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como está escrito de él; pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido!».

Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:
«¿Soy yo acaso, Maestro?».

Él respondió:
«Tú lo has dicho».

(San Mateo 26, 14-25)
 

Existe un gran contraste entre el amor fiel de Jesús y el corazón dividido de Judas. La traición nace de una elección interior, a menudo silenciosa, que va creciendo hasta convertirse en acción. Incluso los discípulos se preguntan: el mal nunca está lejos de nosotros. Jesús conoce y ama de todos modos, ofreciendo hasta el final una posibilidad de verdad. ¿En qué aspectos de tu vida corres el riesgo de «vender» lo que es más importante y verdadero, como hizo Judas? ¿Te ves capaz de traicionar, incluso en las pequeñas decisiones cotidianas?