Santa Margarita de Hungría por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

El Cordero que se manifiesta

Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Jn 1,29)

En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él.

Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:
“Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.

Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

(San Juan 1, 29-34)


Juan el Bautista señala a Jesús y, inmediatamente después, se hace a un lado: su misión es mostrar, no atraer hacia sí. El Precursor anuncia al Cordero que toma sobre sí el pecado del mundo y da el Espíritu Santo. ¿Sabes reconocer a Jesús como aquel que da sentido a tu vida? ¿Te dejas guiar por el testimonio de quienes te señalan al Señor?