San Francisco Caracciolo por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

El corazón de la fe

No hay mandamiento mayor que estos (Mc 12,31)

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:
«¿Qué mandamiento es el primero de todos?».

Respondió Jesús:
«El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».

El escriba replicó:
«Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».

Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo:
«No estás lejos del reino de Dios».

Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

(San Marcos 12, 28b-34)
 

Jesús resume toda la ley en el amor: amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a uno mismo. No basta con una fe basada en prácticas externas y bonitas palabras, porque lo que cuenta es un corazón unificado por el amor. El escriba que se acerca a Jesús comprende que el amor vale más que los sacrificios y, por eso, Jesús reconoce en él una fe cercana al Reino. Tú también estás llamado a elegir lo que realmente importa. ¿Amas al prójimo con gestos concretos o solo de palabra? ¿Qué te impide vivir una fe más auténtica y plena? ¿Qué haces para eliminar este obstáculo?