San Estanislao por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

De la incredulidad a la misión

Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación (Mc 16,15)

Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando.

Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron.

Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo.

También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron.

Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.

Y les dijo:
«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».

(San Marcos 16, 9-15)
 

El Resucitado se manifiesta poco a poco, encontrando corazones heridos e incrédulos. Sin embargo, la dificultad para creer no detiene su amor: Jesús reprende, pero enseguida confía una misión. La fe nace del encuentro con Él y se convierte en anuncio. Cuando tienes una duda importante, ¿te encierras en ti mismo o pides ayuda? ¿Te sientes llamado a anunciar lo que has encontrado o piensas que eso es cosa solo de los sacerdotes?