Santos Ana y Joaquín por Ermes Dovico
Fragmentos del Evangelio

Lo que realmente importa

El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido (Mt 13,44)

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra.
El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
¿Habéis entendido todo esto?».
Ellos le responden:
«Sí».
Él les dijo:
«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».

(San Mateo 13, 44-52)
 

Jesús compara el Reino de los Cielos con una realidad de valor absoluto que exige decisión y radicalidad. Quien lo descubre de verdad comprende que vale más que cualquier otra seguridad y decide orientar toda su vida hacia él. La vida del discípulo se convierte así en una búsqueda continua y gozosa de lo esencial. ¿Estás dispuesto a dejar atrás lo que te frena para seguir lo que realmente importa, es decir, el Reino de los Cielos?