Llamados a dejar las redes
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres» (Mc 1,17)
Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía:
«Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio».
Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores.
Jesús les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él.
(San Marcos 1, 14-20)
Jesús inicia su camino anunciando un tiempo nuevo: Dios está cerca y pide conversión y confianza. La llamada de los primeros discípulos surge en la vida cotidiana, entre redes y trabajo, y exige una respuesta inmediata. Seguir a Jesús significa dejar lo que da seguridad para acoger una misión más grande: convertirse en testigos de esperanza para los demás. ¿Qué estás llamado a dejar para seguir verdaderamente a Jesús? ¿Reconoces su voz en tu vida cotidiana? ¿Estás dispuesto a confiar y a ponerte en camino sin demora?
