San Constancio de Perugia por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

La luz debe compartirse

No hay nada escondido, sino para que sea descubierto (Mc 4, 22)

En aquel tiempo, Jesús dijo al gentío:
«¿Se trae la lámpara para meterla debajo del celemín o debajo de la cama?, ¿no es para ponerla en el candelero?

No hay nada escondido, sino para que sea descubierto; no hay nada oculto, sino para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga».

Les dijo también:
«Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene».

(San Marcos 4, 21-25)
 

Jesús nos invita a no ocultar la verdad y el bien recibidos, sino a hacerlos brillar como una luz para los demás. Todo don espiritual crece si se comparte y se acoge con atención. La medida en que escuchas y practicas las enseñanzas del Evangelio determina tu apertura a la Gracia: quien guarda sin dar corre el riesgo de perder lo que tiene. ¿Sabes hacer brillar la luz de Dios en tu vida y en tus relaciones con los demás? ¿Escuchas realmente con el corazón abierto lo que Jesús te enseña? ¿Te dejas ayudar por tu padre espiritual o crees que no lo necesitas?