• LA SEGUNDA VUELTA

El 'guerrillero' y el 'multimillonario': Colombia en una encrucijada

Por primera vez los partidos de derecha colombianos no participarán en la carrera electoral: Gustavo Petro, exguerrillero y miembro de la izquierda castrochavista, y el multimillonario Rodolfo Hernández, acusado de ser un Trump colombiano, van a la segunda vuelta el 19 de junio. A pesar de la campaña de descredito de los grandes medios, Hernández se presenta con un programa anticorrupción de 299 propuestas y una vice presidenta católica.

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Este domingo 29 de mayo, cerca de 21 millones de colombianos salieron a las urnas como no había sucedido en los últimos 20 años (54% de los votantes) y el resultado fue inédito: el empresario Rodolfo Hernández llegó de segundo lugar (con el 28.19% de los votos), sacando sorpresivamente a los partidos de derecha de la carrera electoral; representados por Federico Gutierrez, quien quedó relegado a un tercer lugar con el 23,8% de los votos. En el primer lugar se encuentra el candidato de la izquierda Gustavo Petro, que se impuso con el 40,32% de los votos.

Ahora los colombianos se preparan para una segunda vuelta el próximo 19 de junio, en la que deberán decidir quién asumirá el timón del país el 07 de agosto, si el exguerrillero izquierdista Gustavo Petro o el multimillonario outsider Rodolfo Hernández. Una encrucijada jamás vista en la historia republicana del país sudamericano que, aunque siempre ha sido gobernado por la derecha, expresa un voto castigo contra la clase política gobernante.

Para entender lo que sucede en Colombia, hay que tener presente que se trata de las segundas elecciones presidenciales desde la firma de los acuerdos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que han traído consigo la reorganización y el fortalecimiento de la izquierda. Mientras que la violencia no ha sido resuelta, las rutas del narcotráfico que dominaban las FARC están en disputa entre otros grupos armados como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las disidencias de las FARC y el cártel Clan del Golfo. De hecho, el Comité Internacional de la Cruz Roja concluyó que, en 2021, la violencia alcanzó su nivel más alto en los últimos cinco años.

Y aunque el país cuenta con una democracia estable que desde 1958 ha elegido a sus presidentes de forma ininterrumpida cada cuatro años, la pandemia exacerbó la pobreza y la desigualdad. Un caldo de cultivo que ha traído consigo dos estallidos sociales, en 2019 y 2021, con acciones violentas que en muchos casos fueron promovidas por grupos de izquierda que entonaban la canción “Bella Ciao”. Lo cierto es que el descontento social generalizado está presente y se expresó el pasado domingo con un “voto castigo antisistema”.

Pero ¿qué está en juego en Colombia? Las respuestas aparecen al conocer el perfil de los dos contrincantes. Por un lado, el candidato progresista Gustavo Petro, líder del Pacto Histórico, presentado por los grandes medios como el candidato que logrará ser el primer presidente de izquierda de la historia del país.  Sin embargo, en su tercer intento por ser presidente, no logró obtener la mayoría absoluta para vencer en el primer balotaje. Es economista y lleva a cuestas el lastre de haber sido integrante de la guerrilla urbana “Movimiento 19 de abril” (M-19).

En fin, Gustavo Petro es el candidato del Foro de Sao Paulo y la izquierda colombiana. Su triunfo significaría un salto al vacío como el ocurrido en Venezuela hace 22 años con Hugo Chávez y Colombia se sumaría a países de la región que eligieron recientemente a políticos de izquierda, como Pedro Castillo, en Perú; Gabriel Boric, en Chile, y Xiomara Castro, en Honduras.

Con este panorama y con el reciente apoyo de Federico Gutiérrez, Rodolfo Hernández se perfila como el líder de la coalición “anti petrista”, con grandes posibilidades de triunfo. Es un ingeniero multimillonario y con sus 77 años logró catapultar su candidatura con una intensa campaña emocional financiada por sus propios recursos, presentándose como un político no político, con célebres publicaciones en TikTok.

Pero resulta curioso que, luego de los resultados, el “desconocido” se transformó en una amenaza para el mainstream: algunos medios internacionales lo han denominado el Donald Trump colombiano, otros aseguran que es admirador de Hitler o se quejan de su lenguaje chabacano, todo con tal de descalificarlo, llegando incluso a afirmar que no tiene un programa de gobierno.

En cambio, Rodolfo Hernández sí tiene un programa de gobierno de 299 propuestas centradas en la lucha contra la corrupción y, de llegar al poder, la vicepresidencia estaría ocupada por Marelen Castillo. Una docente católica, bióloga y química de la Universidad Santiago de Cali, además de tener el título ingeniería industrial de la Universidad Autónoma de Occidente. Fue rectora encargada de la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium y realizó un doctorado en educación de la Nova Southeastern University de Florida, Estados Unidos.

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