Santa Beatriz de Silva por Ermes Dovico
FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

El discernimiento final

Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre (Mt 13,43)

En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:
«Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».

Él les contestó:
«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles.

Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».

(San Mateo 13, 36-43)

Jesús nos muestra que la historia no es una trama confusa y sin rumbo, sino un campo en el que el bien y el mal conviven hasta el momento de la verdad final. El mal no tiene la última palabra, sino que al final es reconocido y separado, mientras que el bien sale a la luz. La justicia de Dios no es inmediata según nuestros tiempos, pero es segura y plena. ¿Sabes reconocer hoy qué «semillas» están creciendo en tu corazón? ¿Cómo vives la paciencia ante el mal que ves a tu alrededor y dentro de ti? ¿Estás construyendo una vida que pueda resplandecer ante Dios o estás dejando espacio a lo que te aleja de Él?