FRAGMENTOS DEL EVANGELIO
Lo que realmente importa
Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón (Mt 6,21)
Jesús dijo a sus discípulos:
No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban.
Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben.
Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo está sano, todo el cuerpo estará iluminado.
Pero si el ojo está enfermo, todo el cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá!
No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban.
Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben.
Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo está sano, todo el cuerpo estará iluminado.
Pero si el ojo está enfermo, todo el cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá!
(San Mateo 6,19-23)
Jesús nos advierte contra la ilusión de los bienes materiales: lo que se acumula en la tierra es frágil y, tarde o temprano, tendremos que dejarlo atrás. En cambio, nos invita a orientar nuestra vida hacia lo que tiene valor eterno. La verdadera libertad nace de una mirada capaz de reconocer lo que realmente importa y de elegir la luz en lugar de las tinieblas. ¿Cuál es tu tesoro hoy? En otras palabras: ¿te distraen las cosas pasajeras?
