San Bartolomé por Ermes Dovico
Fragmentos del Evangelio

Felipe invita a Natanael

Ven y verás (Jn 1,46)

En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dijo:
«Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret».

Natanael le replicó:
«¿De Nazaret puede salir algo bueno?».

Felipe le contestó:
«Ven y verás».

Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».

Natanael le contesta:
«¿De qué me conoces?».

Jesús le responde:
«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».

Natanael respondió:
-«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».

Jesús le contestó:
«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».

Y le añadió:
«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

(San Juan 1, 45-51)
 

El encuentro con Jesús suele surgir de una simple invitación, como la que le hizo Felipe a Natanael. Pero a menudo las palabras no bastan: para que resulten creíbles, se necesita una experiencia personal. Jesús ve el corazón de cada persona y llama a cada uno a una relación auténtica con Él. Solo abriéndose al encuentro personal con Cristo se pueden descubrir las grandes obras de Dios. ¿Qué dudas te impiden confiar en Jesús? ¿Estás dispuesto hoy a experimentar su presencia en tu vida?