Santa Macrina la Joven por Ermes Dovico
Fragmentos del Evangelio

En lo escondido

Dejadlos crecer juntos hasta la siega (Mt 13,30)

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente diciendo:
«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:
“Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”.
Él les dijo:
“Un enemigo lo ha hecho”.
Los criados le preguntan:
“¿Quieres que vayamos a arrancarla?”.
Pero él les respondió:
“No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”».

(San Mateo 13, 24-30)


Jesús revela que el Reino de Dios crece en medio de una realidad marcada también por el mal, sin que el hombre deba anticipar juicios definitivos. La paciencia de Dios se convierte en un espacio de misericordia, donde lo bueno tiene tiempo para madurar y se deja que lo malo salga a la luz sin destruir de inmediato lo que es bueno. Incluso lo pequeño, como el grano de mostaza o la levadura, contiene una fuerza oculta capaz de transformarlo todo. ¿Sabes reconocer lo bueno que crece lentamente en tu vida sin pretenderlo todo de inmediato? ¿Cómo reaccionas cuando ves lo malo mezclado con lo bueno dentro de ti y en los demás?